miércoles, 15 de julio de 2020

El Acoso Laboral. La ausencia de una definición normativa en nuestro ordenamiento jurídico. La necesidad de cánones interpretativos

A veces se utiliza este término a modo de sinónimo respecto a la figura del acoso moral y/o incluso de manera indistinta en el discurrir doctrinal y jurisprudencial. Buen ejemplo de ello son las resoluciones de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo (TS), que analizando el laboral llega a utilizar ambos términos en una misma sentencia; o se refiere únicamente al moral pese a que realmente se debate sobre el laboral en sentido estricto. En realidad, el laboral hay que configurarlo como una subespecie del inicialmente reseñado. 

No obstante, el Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) es más preciso y distingue ambas figuras aunque solo sea desde el punto de vista sancionatorio. Hay que mencionar en ese sentido los apartados b) y o), del num. 2, del art. 95. Por tanto y sin perjuicio de lo que se expone seguidamente, ciñéndonos al considerado como laboral, podemos así calificar y a groso modo, el que habitualmente tiene lugar en un lugar, mundo, o ambiente de trabajo, dicho esto en un plan genérico pero siempre en relación al mismo 

José Luis ASENJO PINILLA
Magistrado del TSJ del País Vasco