lunes, 13 de noviembre de 2017

DERECHO A LA VIDA INDEPENDIENTE

José Manuel Riesco Iglesias
Magistrado de la Sala de lo Social.
Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.


DERECHO A LA VIDA INDEPENDIENTE

I. Consideraciones generales

El concepto “vida independiente” alude, en el contexto del estudio de la diversidad funcional (discapacidad) a la autogestión de todos los aspectos de la vida de las personas con necesidades de apoyo para todas aquellas actividades que no puedan realizar por si mismas tales como la higiene personal, vestirse, desvestirse, preparar la comida, comer, limpiar, comunicarse con los demás, desplazarse e incluso en las actividades sexuales y en la atención de los hijos e hijas si desean ser madre o padre.

El término “vida independiente” viene asociado al concepto diversidad funcional. En oposición al modelo médico-rehabilitador, que busca la asistencia como alternativa a la curación, el modelo de vida independiente se emplea para indicar una filosofía de vida basada en la posibilidad de las personas con diversidad funcional (discapacidad) de ejercer el poder de decisión sobre su propia existencia y participar activamente en la vida de su comunidad, conforme al derecho al libre desarrollo de la personalidad y la vida particular y social bajo los principios de igualdad de oportunidades y no discriminación. La posibilidad de llevar a cabo una vida independiente es el principal objeto de la legislación antidiscriminatoria y sobre accesibilidad.

Dentro de los modelos de tratamiento que a lo largo del tiempo se han dispensado a las mujeres y hombres con diversidad funcional y que coexisten en mayor o menor medida en el presente, nos encontramos con el denominado modelo social (nacido a finales de la década de los años sesenta o principios de los setenta del siglo pasado en Estados Unidos e Inglaterra), esto es, aquel que considera que las causas que originan la diversidad funcional no son ni religiosas (modelo de prescindencia), ni científicas (modelo rehabilitador), sino que son sociales; y que las mujeres y hombres con diversidad funcional pueden aportar a las necesidades de la comunidad en igual medida que el resto de mujeres y hombres —sin diversidad funcional—, pero siempre desde la valoración y el respeto de su condición de mujeres y hombres diferentes. Se dice que este modelo se inició el día en que Ed Roberts –un alumno con diversidad funcional- ingresó en la Universidad de California, Berkeley, el cual redefinió el concepto de independencia como el control que una persona tiene sobre su propia vida. Tras la experiencia de vida independiente, Ed Roberts y otros compañeros en la Universidad llegaron a la conclusión de que debían existir ciertos servicios para que las mujeres y hombres con diversidad funcional pudieran vivir independientemente en sus comunidades. Así nació la idea de un Centro de Vida Independiente, inaugurado en el año 1972. El funcionamiento de dicho centro se planteó basándose en los mismos principios que el programa de estudiantes. Se encontraba dirigido por mujeres y hombres con diversidad funcional, abordaban sus problemas como cuestiones sociales, trabajaban con la más amplia gama de diversidad funcional y apuntaban a la integración en la comunidad como su principal objetivo.

Este modelo se encuentra íntimamente relacionado con la incorporación de ciertos valores intrínsecos a los derechos humanos, y aspira a potenciar el respeto por la dignidad humana, la igualdad y la libertad personal, propiciando la inclusión social, y asentándose sobre la base de determinados principios: vida independiente, no discriminación, accesibilidad universal, normalización del entorno y diálogo civil, entre otros. Parte de la premisa de que la diversidad funcional es una construcción y un modo de opresión social y el resultado de una sociedad que no considera ni tiene presentes a las mujeres y hombres con diversidad funcional. Asimismo, reivindica la autonomía de la persona con diversidad funcional para decidir respecto de su propia vida, y, para ello, se centra en la eliminación de cualquier tipo de barrera, a los fines de brindar una adecuada equiparación de oportunidades.

En España surgió a mediados del año 2001 el denominado Foro de Vida Independiente y Divertad, con el objetivo de impulsar en nuestro país el movimiento de Vida Independiente, surgido en EE.UU. y muy arraigado ya en Europa. Según su página web (http://forovidaindependiente.org) la palabra Divertad es una palabra inventada. Síntesis de dignidad y libertad apunta al objetivo último del Foro, la plena consecución de éstas por las personas discriminadas por su diversidad, en este caso funcional.