viernes, 7 de julio de 2017

STS 13/06/2017 (Rec. 196/2016): MARCO DIFERENCIADOR ENTRE LOS DESPIDOS OBJETIVOS Y EL DESPIDO COLECTIVO EN EL CASO DE CIERRE DE UN CENTRO DE TRABAJO QUE NO ALCANZA LOS 20 TRABAJADORES, EN UNA EMPRESA CON MÁS DE 20.000 TRABAJADORES. NO ES NECESARIO ACUDIR AL ART. 51 ET. LA CESACIÓN DE ACTIVIDADES SE REFIERE A LA EMPRESA, NO A UN CENTRO DE TRABAJO


PONENTE:  GULLON RODRIGUEZ
Despido colectivo y sus límites. En este caso no existió puesto que la empresa empleadora tiene una plantilla de más de 20000 trabajadores, procediéndose al cierre de un centro de trabajo por medio del despido de los doce empleados que prestaban servicios en el mismo y que eran la totalidad de la plantilla. No se trata de un despido colectivo llevado a cabo fuera de los cauces que exigen los artículos 51 ET y 124 LRJS por cuanto que no se superan los umbrales numéricos establecidos en la primera norma -30 trabajadores-- ni tampoco en la Directiva 98/59, puesto que el número de despidos no alcanza el número de 20. El hecho de que se haya procedido al cierre del centro de trabajo, a la extinción de todos los contratos de trabajo de quienes allí prestaban sus servicios no supone tampoco que se esté en presencia de un despido colectivo, puesto que el art. 5.1 se refiere en estos casos a la "cesación total de la actividad empresarial", no del centro, concepto propio de derecho interno, que por vía del art. 5 de la Directiva 98/59 CE mejora las previsiones de ésta
ACCESO EN: STS  2480/2017

* SOBRE LA INAPLICACIÓN DE LA DIRECTIVA AL NO DESPEDIRSE A VEINTE PERSONAS ASALARIADAS (FUNDAMENTOS DE DERECHO SEGUNDO Y TERCERO):
La clave para resolver esa discrepancia jurídica se encuentra en primer lugar en el artículo 51.1del ET , en el que se establecen los umbrales numéricos precisos para que a un despido se le atribuya la condición de "colectivo", con todas las consecuencias legales, formales y materiales que de ello se derivan.
En el precepto se dice que "a efectos de lo dispuesto en esta ley se entenderá por despido colectivo la extinción de contratos de trabajo fundada en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción cuando, en un periodo de noventa días, la extinción afecte al menos a:
a) Diez trabajadores, en las empresas que ocupen menos de cien trabajadores.
b) El diez por ciento del número de trabajadores de la empresa en aquellas que ocupen entre cien y trescientos trabajadores.
c) Treinta trabajadores en las empresas que ocupen más de trescientos trabajadores".
Por su parte, el art. 1.1 de la Directiva 98/59 CE establece en este extremo que "a efectos de la aplicación de la presente Directiva:
a) se entenderá por «despidos colectivos» los despidos efectuados por un empresario, por uno o varios motivos no inherentes a la persona de los trabajadores, cuando el número de despidos producidos sea, según la elección efectuada por los Estados miembros:
i) para un período de 30 días:
- al menos igual a 10 en los centros de trabajo que empleen habitualmente más de 20 y menos de 100 trabajadores,
- al menos el 10 % del número de los trabajadores, en los centros de trabajo que empleen habitualmente como mínimo 100 y menos de 300 trabajadores,
- al menos igual a 30 en los centros de trabajo que empleen habitualmente 300 trabajadores, como mínimo;
ii) o bien, para un período de 90 días, al menos igual a 20, sea cual fuere el número de los trabajadores habitualmente empleados en los centros de trabajo afectados;...."
En el caso que resolvemos nadie discute que en el centro de trabajo afectado se ocupara habitualmente a más de 20 trabajadores o que, en un período de 90 días, se hubiesen producido al menos 20 despidos. Lo uìnico acreditado es que se procedió en la misma fecha a la extinción de los contratos de los 12 trabajadores que estaban adscritos al centro, por lo que no se alcanzaban ninguno de los umbrales establecidos en el artículo 1.1 a) de la Directiva 98/53 , ni tampoco se superaban los que se establecen en el número 1 del artículo 51 ET , desde el momento en que la empresa Urbaser cuenta con una plantilla superior a los 20000 trabajadores.
Acertadamente por tanto la sentencia recurrida rechazó que existiera en este caso y a efectos legales un despido colectivo, en aplicación tanto del art. 51.1 ET como de la Directiva 98/59/CE, del Consejo, de 20 de julio de 1998, referente a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros que se refieren a los despidos colectivos, con expresa y acertada invocación de la jurisprudencia del TJUE representada en su sentencia de 13 de mayo de 2015 (C-392/2013, asunto "Rabal Cañas "), a lo que cabría añadir que también y con cita de esa sentencia, se llega al mismo resultado con la aplicación de la doctrina del Pleno de esta Sala de lo Social del Tribunal Supremo contenida en la STS de 17 de octubre de 2016 (rec. 36/2016 ), conforme a la cual, en esencia, la regulación del art. 51.1º ET resulta contraria a la Directiva 98/95, al establecer como única unidad de referencia para el despido colectivo la empresa y no el centro de trabajo, dicho lo cual, y en cuanto a este último, señala previamente que "ofrece el TJUE los diferentes iìtems a tener en cuenta desde el punto de vista cualitativo para determinar cuando una determinada unidad productiva de la empresa puede calificarse como centro de trabajo a efectos del despido colectivo, para concluir que " a efectos de la aplicacioìn de la Directiva 98/59, puede constituir concretamente un «centro de trabajo», en el marco de una empresa, una entidad diferenciada, que tenga cierta permanencia y estabilidad, que esteì adscrita a la ejecucioìn de una o varias tareas determinadas y que disponga de un conjunto de trabajadores, asiì como de medios teìcnicos y un grado de estructura organizativa que le permita llevar a cabo esas tareas ", apartado 49 sentencia Wilson, en remisioìn al apartado 27 sentencia asunto Athinaiki Chartopoiia", características, todas éstas, que son aplicables al centro de trabajo del presente caso, donde, de manera claramente diferenciada del resto de la empresa concesionaria, han prestado servicios los doce trabajadores a los que se ha comunicado la extinción de sus contratos, que constituían, por otra parte y como se ha dicho la totalidad de la plantilla de ese centro.
(…)
1.- Sobre esta base, pues, resulta oportuno resaltar lo que a lo largo de la extensa exposición de la referida STS de 17 de octubre de 2016, se insiste en que "conforme a la Directiva 98/59   y desde la perspectiva puramente cuantitativa, solo puede aplicarse la normativa del despido colectivo en los centros de trabajo que empleen habitualmente maìs de 20 trabajadores, descartando la posibilidad de extender estas garantías a aquellos en los que presten servicios un nuìmero inferior. Así lo establece claramente la antedicha STJUE al excluir los centros de trabajo con un menor nuìmero de trabajadores.....
..... El concepto de centro de trabajo al que se refiere el   art. 1.1º de la Directiva 98/59   y que impone a la legislacioìn interna la obligacioìn de respetar las garantías que caracterizan los despidos colectivos, estaì exclusivamente referido a los centros en los que presten habitualmente servicio maìs de 20 trabajadores, no estando obligado el legislador nacional a reconocerlo en favor de aquellos otros que empleen a un menor nuìmero, como es loìgico y razonable en funcioìn de esa dimensioìn plural del despido colectivo de la queya hemos hablado antes, que necesariamente requiere una mínima incidencia cuantitativa en el nuìmero de trabajadores afectados en funcioìn de los destinados en el concreto centro de trabajo.
Lo contrario sería tanto como admitir que la normativa del despido colectivo fuese de aplicacioìn en cualquier centro de trabajo por reducido que fuese, lo que ya hemos visto que niega la propia doctrina del TJUE, porque no se corresponde con lo dispuesto en el   art. 1.1º de la Directiva 98/59   que claramente se limita a los centros que emplean a maìs de 20 trabajadores o en los que se hubieren producido un mínimo de 20 despidos.A salvo que la regulacioìn interna de cada Estado pudiere establecer un sistema maìs favorable a los trabajadores en uso de la posibilidad que a tal efecto concede el   art. 5 de la Directiva, incluyendo cualquier centro de trabajo con independencia del nuìmero de trabajadores destinados en el mismo, lo que no es el caso de nuestro      art. 51.1º ET   ".
Y tras referirse nuestra sentencia a la primacía vinculante del Derecho de la Unioìn y sus límites en un litigio entre particulares, concluye en su noveno fundamento de derecho, punto 3, que "el art. 51 ET   no solo no excluye directa o indirectamente los centros de trabajo de su aìmbito de aplicacioìn para circunscribirlo uìnicamente a la empresa, sino que, por el contrario, contiene distintas alusiones en las que expresamente los incluye ... lo pretendido por el   art. 51.1º ET   es dar cobertura a una situacioìn maìs favorable con caraìcter general para los trabajadores que la prevista en la propia Directiva, que no la de excluir la proteccioìn en aquel nivel mínimo de garantía que su art. 1.1º ha residenciado en los centros de trabajo...
De forma que "...nuestro legislador interno no ha querido en modo alguno excluir de toda esta normativa el centro de trabajo para limitarse uìnica y exclusivamente la empresa.......
 .....lo que nos permite afirmar que la interpretacioìn conforme de nuestra norma nacional es la que nos lleva a entender que su objeto no es otro que extender a la empresa la unidad de coìmputo de los umbrales que separan el despido colectivo del objetivo, pero sin contener previsioìn alguna de la que se derive la exclusioìn de los centros de trabajo que reuìnan esos mismos requisitos numeìricos, dando con ello lugar a una confusa redaccioìn que puede ser integrada con la aplicacioìn del principio de interpretacioìn conforme, que permite interpretar el precepto en el sentido de que procede su aplicacioìn no solo cuando se superen los umbrales fijados en el mismo a nivel de la totalidad de la empresa, sino tambieìn cuando se excedan en referencia a cualquiera de sus centros de trabajo aisladamente considerados en el que presten servicio maìs de 20 trabajadores...
 ....la dimensioìn necesariamente plural del despido colectivo impide la aplicacioìn de este reìgimen jurídico a cualquier centro de trabajo, lo que nos lleva a insistir en la circunstancia de que esa misma interpretacioìn conforme al Derecho de la Unioìn del   art. 51.1º ET   obliga a entender que el concepto de centro de trabajo, a efectos del despido colectivo, no puede ser otro que el previsto en el   art. 1.1º de la Directiva 98/59   , esto es, aquel que emplea habitualmente a maìs de 20 trabajadores, al ser este uìltimo requisito cuantitativo consustancial al propio concepto de centro de trabajo en los teìrminos establecidos en la Directiva, sin que en la norma interna haya elementos que permitan ninguna otra posible interpretacioìn diferente en materia de despidos colectivos".
2.- De todo ello se desprende que no resulta jurídicamente aceptable mezclar los elementos normativos antes analizados, extrayendo las cifras de las extinciones producidas para proyectarlas después sobre los conceptos de empresa o centro de trabajo, de manera que se produzcan resultados no contemplados ni por una norma ni por la otra a efectos de calificar un despido como colectivo. Por ello, la solución adoptada por la sentencia recurrida fue absolutamente ajustada a derecho, al entender que en el presente caso claramente no concurría ninguno de los supuestos normativos invocados y aplicables para que pudiésemos entender que estamos en presencia de un despido colectivo.

*  SOBRE LA CONCRECIÓN DE QUÉ DEBE ENTENDERSE POR CESE DE ACTIVIDAD Y LA NO AFECTACIÓN A UN CENTRO DE TRABAJO (FUNDAMENTO DE DERECHO TERCERO):
Del mismo modo cabe añadir a lo anterior que tampoco puede atribuirse a los despidos producidos la condición de "colectivo" por el hecho cierto de que los doce empleados constituyesen n la totalidad de la plantilla del centro. En este sentido, el artículo 51.1 ET dice lo siguiente:
" Se entenderá igualmente despido colectivo la extinción de los contratos de trabajo que afecten a la totalidad de la plantilla de la empresa, siempre que el número de trabajadores afectados sea superior a cinco, cuando aquél se produzca como consecuencia de la cesación total de su actividad empresarial...".
La mera lectura del precepto nos indica con claridad que la Ley Nacional, el ET, ha establecido en esa norma un supuesto específico de despido colectivo, que, como hemos visto, en absoluto podría encajar en los umbrales numéricos previstos para el despido colectivo en el art. 1.1 de la Directiva 98/59 , razón por la que sin duda cabe calificar el supuesto del art. 51.1 ET transcrito como encuadrable en el artículo 5 de aquélla, en el que se prevé la posibilidad de que los Estados miembros introduzcan disposiciones más favorables para los trabajadores. Dicho esto, esa norma más favorable ha de interpretarse en el sentido propio de sus palabras, de manera que no cabe en absoluto extrapolar aquí el concepto comunitario de "centro de trabajo" donde el art. 51 ET establece la excepción numérica para "la empresa", y además no cualquier empresa, sino aquella que prescinda de la totalidad de su plantilla, siempre y cuando las extinciones sean superiores a cinco, y cuando el despido determine el cese completo de la actividad empresarial, situación que de manera obvia en absoluto es la que abordamos y resolvemos en el presente caso”.