domingo, 28 de mayo de 2017

STEDH 2/05/2017. Caso Ruminski c. Suecia: FORMALISMOS EN LAS SENTENCIAS RECAÍDAS EN MATERIA DE SEGURIDAD SOCIAL Y DERECHO A UN PROCESO JUSTO

Comentario a cargo de CARLOS HUGO PRECIADO DOMÈNECH
Magistrado especialista TSJ Cataluña


Resumen: Derecho a un proceso justo (art.6.1 CEDH). Alcance del deber de motivación de las resoluciones judiciales de Tribunales de apelación  en procesos de Seguridad Social. Admisión de una motivación sucinta, siempre que  no impida la posibilidad efectiva de recurrir y sea congruente con las  peticiones de las partes.
En 2003, el Sr. Ruminski solicitó una pensión a la Seguridad social, aduciendo que sufría problemas de espalda derivados de ciertas actividades profesionales anteriores. Su demanda fue desestimada, así como sus recursos posteriores ante la jurisdicción administrativa. El Tribunal de primera instancia concluyó, en esencia, que del expediente no resultaba que fueran sus actividades profesionales las que  hubieran causado o agravado sus problemas. El Tribunal contencioso de apelación hizo suyo este razonamiento en octubre de 2008, estimando que los nuevos elementos aportados por el Sr. Ruminski -un informe médico emitido por le centro de Salud Pública, de la medicina del trabajo y del entorno, indicando que sus actividades laborales eran la causa de sus problema- ; no cambiaban ni un ápice la conclusión del tribunal de apelación. En agosto de 2009 el TS contencioso rechazó el examen de su expediente.
El Sr. Ruminski considera que el tribunal administrativo de apelación se limitó a asumir las conclusiones de la instancia inferior y no motivó adecuadamente su decisión, a pesar de los nuevos y trascendentales elementos de prueba introducidos por el recurrente.
El TEDH considera que no ha habido violación del art.6.1 CEDH
De acuerdo con la doctrina del TEDH, que refleja un principio ligado a la correcta administración de justicia, las sentencias de los jueces y tribunales deberían estar adecuadamente motivadas.
El alcance de este deber de razonar varía en función de la naturaleza de la decisión y debe concretarse a la luz de las circunstancias del caso.
Anque el art.6l1 obliga a los tribunales a motivar sus decisiones, el mismo no puede interpretarse en el sentido de que exija respuestas detalladas a todos y cada uno de los argumentos .
Por tanto, al desestimar una apelación, el tribunal de apelación puede, en principio, simplemente remitirse a las razones del tribunal de instancia  (vid. García Ruiz v. Spain [GC], no. 30544/96, § 26, ECHR 1999‑I, and N.A. v. Norway, no. 27473/11, § 61, 18 December 2014).
Sin embargo, el concepto de proceso justo exige que un tribunal de apelación que haya argumentado escasamente sus decisiones, por remitirse a las razones del tribunal de instancia, se refiera y resuelva las cuestiones esenciales de la controversia que se le plantean y no se limite a remitirse sin más a lo resuelto por el tribunal inferior
Esta exigencia es aún más importante en los supuestos en que el demandante no haya podido sustanciar oralmente conforme a los procedimientos establecidos.  (vid. Helle v. Finland, 19 December 1997, § 60, Reports of Judgments and Decisions 1997‑VIII, and Hansen v. Norway, no. 15319/09, § 60, 2 October 2014).
Para empezar, el TEDH subraya que está fuera de su competencia determinar si las decisiones alcanzadas por los tribunales nacionales han sido o no conformes a su ley interna.  (vid. Deryan v. Turkey, no. 41721/04, § 34, 21 July 2015).
 Además, el TEDH constata que el demandante gozó de procedimientos contradictorios.
En las diversas fases de los procesos pudo exponer los argumentos que le convinieron y pudo ser oído en vista pública tanto en el procedimiento administrativo ante la Seguridad Social como ante el Tribunal contencioso.
Los argumentos, tanto fácticos como jurídicos fueron, así mismo, examinados a fondo.
Aunque al demandante le denegaron una audiencia pública ante el Tribunal contencioso de apelación, el TEDH no ve razón para cuestionar la conclusión del Canciller de justicia, en el sentido de que no se vulneraron las garantías del proceso debido.
Además, el TEDH considera que en este caso, el tribunal de apelación ratificó los hechos y los razonamientos jurídicos del tribunal de instancia .
Las nuevas pruebas presentadas por el demandantes y los argumentos expuestos por las partes fueron explícitamente mencionadas por el Tribunal de apelación. No se trata de un supuesto en que el Tribunal de apelación haya ignorado completamente las alegaciones del demandante.  (vid Bochan v. Ukraine, no. 7577/02, § 84, 3 May 2007).
En consecuencia, el TEDH considera que la motivación del Tribunal de apelación se refiere implícitamente a las alegaciones así como a las conclusiones de los tribunales inferiores.
El TEDH enfatiza que la función de la motivación de las sentencias es proporcionar a las partes la posibilidad efectiva de apelar y de mostrar a las partes que han sido escuchadas. Confirmando la sentencia del juzgado contencioso inferior, y asumiéndola como propia, el Tribunal de apelación mostró a las partes que estaba de acuerdo con el razonamiento de los tribunales inferiores y que las nuevas pruebas presentadas no alteraban esta conclusión, como expresamente hizo constar en su propio razonamiento. En consecuencia, a pesar de que los razonamientos del Tribunal de apelación fueron ciertamente sucintos, el TEDH considera que la sentencia fue suficientemente clara y no impidió efectivamente el derecho a apelar ante el Tribunal Supremo Administrativo.  (vid. Klemeco Nord AB v. Sweden, no. 73841/01, § 42, 19 December 2006)